Enoturismo y gastronomía en Valdepeñas

Si por algo se caracteriza España, además del innegable atractivo turístico de sus playas, sus espacios naturales o del cada vez más recuperado turismo rural, es por su excelente gastronomía. No hay turista (extranjero o patrio) que no alabe lo bien que se come allá donde vayas, ya sea en el norte, en el sur, en el interior o en la costa. Cada región tiene su cocina típica, y a mi parecer, cada cual mejor.

A mí lo cierto es que me encanta disfrutar de la gastronomía local en mis viajes, y desde hace un par de años, además, me he comenzado a interesar por el mundo del vino, un mundo que quizá no valoramos lo suficiente (prácticamente el 90% de la producción de las grandes bodegas es destinado a la exportación, una cifra alarmante) y que supone un importante patrimonio nacional, ya que contamos con nada menos que 52 Denominaciones de Origen repartidas por toda la geografía española.

Así que hoy voy a hablarte de una escapada de fin de semana que hice a Valdepeñas (Ciudad Real), centro y capital de la Denominación de Origen que lleva su mismo nombre. Una pequeña ciudad manchega, donde el vino y la gastronomía están presentes en cada esquina.

enoturismo

Nos alojamos en el Hotel Veracruz Plaza, un hotel-spa en el centro del pueblo que sin duda recomiendo, tanto por la increíble calidad y buen gusto de todas sus instalaciones, como por su perfecta ubicación. Además, en su web puedes encontrar una sección de Promociones con diferentes ofertas (paquetes con circuito spa, masaje, cena, cata de vinos, etc.) a precios más que razonables.

Para adentrarnos un poquito más en el mundo del vino y conocer la denominación de origen de la zona, asistimos a una visita guiada con cata en Bodegas Real, una impresionante finca a las afueras del pueblo de 280 hectáreas de viñedos, con unas instalaciones que conjugan a la perfección modernidad y tradición, ya que a pesar de estar ubicada en una antigua venta del siglo XVII, en el diseño del edificio principal se pueden observar trazos vanguardistas que aportan al conjunto un porte sobrio y elegante.

BodegasReal-Entrada

Bodegas Real

Durante la visita, la mujer que nos atendió (no recuerdo su nombre, pero era una mujer encantadora, y que se notaba que llevaba trabajando allí toda la vida, ya que era una fuente de sabiduría) nos explicó a la perfección todo el proceso de elaboración del vino, desde las técnicas y los tiempos de vendimia dependiendo del tipo de uva y del vino que se vaya a elaborar, al despalillado, prensado, fermentación, etc. Todo esto, a la vez que íbamos recorriendo las instalaciones en las que se llevaba a cabo cada parte del proceso de vinificación, y nos iba explicando el funcionamiento de cada máquina, los tiempos de reposo necesarios en cada caso, y todo tipo de detalles y anécdotas.

Tras este recorrido, realizamos una cata comentada de dos vinos, uno tinto y uno blanco, en la que nuestra guía nos enseñó todos los pasos a seguir para catar un vino en óptimas condiciones (airearlo, agitarlo, olerlo y finalmente catarlo), y nos ayudó a intentar identificar los  diferentes matices de sabor distintivos de cada uno de ellos (aunque en este punto hay que decir que siempre hay discrepancias, pues no todos logramos percibir un sabor concreto, o cada uno percibe rasgos diferentes, pero bueno, ese es parte del encanto, compartir y aprender con los demás).

Una vez de vuelta al centro del pueblo, es obligatorio encaminarse a la Plaza de España y disfrutar del encanto y belleza de su arquitectura y del ambiente que se respira en sus bajos porticados, llenos de bares típicos en los que podrás disfrutar de buenas tapas y vinos de la zona.

Es una típica plaza manchega, en la que destacan sus fachadas de color blanco y añil y una gran fuente central cuyo rasgo distintivo es la prensa de vino tallada en la parte superior.

Plaza de España_Valdepeñas

Plaza de España

En uno de los lados de esta plaza, encontrarás también la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, uno de los principales monumentos de Valdepeñas. En ella destacan la llamada «Puerta del Sol», en la fachada sur (justo la que da a la Plaza de España), construida en la segunda mitad del siglo XV, de estilo Isabelino y dedicada a la Asunción; y la «Puerta de los Catecúmenos», de estilo románico y enmarcada por un dintel con la imagen de la Piedad. El conjunto que forma junto con la plaza es sin duda uno de los lugares con mayor encanto.

Iglesia Nuestra Sra. de la Asunción_Valdepeñas

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Tampoco te puedes perder el Museo del Vino, un lugar imprescindible para conocer más de cerca todos los detalles relacionados con la denominación de origen de Valdepeñas. El museo se encuentra ubicado sobre la antigua bodega de Leocadio Morales, una de las que más intensamente vivió el auge comercializador y exportador de estos vinos a comienzos del siglo pasado. En el itinerario formado por paneles didácticos muy ilustrativos repartidos en varias salas, se sitúa al visitante en el marco geográfico de la denominación de origen, acontecimientos históricos claves, datos relativos a la historia de su comercialización, etc.

Museo del vino. Paneles didácticos y muestra de utensilios de labranza.

Museo del Vino. Paneles didácticos y muestra de utensilios de labranza.

En su patio, presidido por el típico pozo manchego con brocal realizado en piedra de una sola pieza, podrás encontrar antiguos utensilios de labranza, el muelle de descarga, la báscula, el jaraíz (donde pueden admirar las prensas y los atrojes originales), el chilanco, su bodega de tinajas y su cueva, en la que no falta la célebre tinajilla del bodeguero. Además, en el interior de la Bodega de Tinajas se exhiben todas las máquinas y utensilios que intervienen en la elaboración, acompañados por la exposición permanente de fotografía realizada por Harry Gordon durante la vendimia de 1959 en Valdepeñas.

Patio del Museo del Vino

Patio del Museo del Vino

Otro de los grandes atractivos de Valdepeñas, y sin duda mi favorito por su belleza y espectacularidad, es el Molino de Gregorio Prieto. Situado frente al museo del mismo nombre, este molino es el molino de viento más grande del mundo, y fue el primero museo que hubo en la ciudad del Valdepeñas, después de que varios albañiles y carpinteros molineros se lo regalasen al famoso dibujante y pintor valdepeñero. En el actual museo se pueden encontrar obras y documentos referentes a la historia de Valdepeñas, así como una gran colección de obras del propio Gregorio Prieto en las que plasma su pasión por los molinos. Desgraciadamente, durante mi visita allí permaneció cerrado y no tuve la oportunidad de visitarlo, no obstante, sólo ver el molino vale la pena con creces.

Molino de Gregorio Prieto

Molino de Gregorio Prieto

Pero tal y como decía al principio, no todo es sólo vino en Valdepeñas. Si lo tuyo es el turismo gastronómico, el sabor de la tradicional cocina manchega está por Valdepeñas en cada esquina. 

Para la hora del vermú o los primeros vinos y pinchos de la tarde-noche, recorre los bajos de la Plaza de España, donde encontrarás varios bares y tabernas típicas en las que disfrutar de productos de buena calidad a muy buen precio.

Pero para comer o cenar de lujo, no puedes irte de Valdepeñas sin visitar la Venta del Comendador de la Villa. Ubicado haciendo esquina en la misma Plaza de España, en este restaurante podrás disfrutar de una cocina tradicional de gusto exquisito. Destacan sus entrantes para compartir (espectaculares los huevos de la venta del comendador o la ensalada de queso manchego y virutas de jamón), sus carnes, y su cocina histórica, que recuerda los sabores y olores de los platos tradicionales manchegos de toda la vida: gachas manchegas, migas de vendimia, pisto manchego… Todo esto ubicado en un edificio centenario distribuido en dos pisos alrededor de un patio interior central. Destacan sus balcones y vigas en madera y el pozo de piedra que puedes encontrar dentro. En relación a la excelente calidad de su cocina, el precio es muy bueno, oscilando entre 25-30 € por persona a la carta, aunque también disponen de un menú del día a 16 €.

Restaurante Venta del Comendador de la Villa

Restaurante Venta del Comendador de la Villa

Otro imprescindible del buen comer en Valdepeñas es La Fonda de Alberto, con dos zonas muy bien diferenciadas: una zona de bar en la que puedes disfrutar de una extensa carta de tapas y raciones, y otra zona de restaurante. Al igual que el anterior, basa su cocina en la tradición castellano-manchega aportándole el toque actual de la cocina vanguardista del momento. Destaca por la calidad de sus materias primas y por los deliciosos sabores que encuentras en cada plato. Impresionante su tosta de foie de oca a la plancha, su solomillo de ibérico a la pimienta con pastel de patata a la trufa o su cordero asado. Con un estilo sobrio y elegante, te aseguro que una buena comida aquí no te defraudará.

Restaurante La Fonda de Alberto

Restaurante La Fonda de Alberto

Estos han sido los dos restaurantes a los que he ido durante mi visita en Valdepeñas. Me los habían recomendado previamente y aún así superaron mis expectativas con creces. No obstante, como digo, esto es sólo una breve muestra, hay muy buenos locales de tapeo y raciones por todo el pueblo, ¡no podría decir un sólo sitio en el que hubiese comido mal!

Y tras mis recomendaciones gastronómicas, hasta aquí mi ruta por Valdepeñas, una tranquila ciudad manchega para una pequeña escapada con mucho encanto, en la que sin duda disfrutarás con los cinco sentidos… ¡no te la pierdas!

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